domingo, 22 de mayo de 2016

PERDIDA EN ESPAÑA

Mi primera semana en España me deja grandes aprendizajes, anécdotas, descubrimientos, etc. Y digo España porque no he estado solamente en Valencia sino también en otras ciudades, donde la hospitalidad ha estado siempre presente, y debo decir mi idea preconcebida de los Españoles ha cambiado bastante, ya que los creía odiositos (no odiosos completos, jijiji un poquito nada más) y no ha sido así, los creía serios y como sin ganas de hablar y tampoco ha sido así.  Luego, ahí empecé a descubrir este bonito lugar.

Nunca me imaginé que pudiera escuchar tantas campanadas en un día, y  en el centro de Valencia las escucho a cada momento y me encantaaa! No pensé decirlo,  pero chévere que hayan tantas misas seguidas.  Caminar por la calle sin tantas preocupaciones y sin tanto pito alrededor, da vida definitivamente y esto al parecer se aplica en todos lados.

Los horarios y su anochecer tardío me tienen deslumbrada,  un día me alcanza para tantas cosas…. Pero algo que en definitiva quiero aprender es que los españoles valoran el tiempo de trabajo y el tiempo de vida, es decir no dedican sus días solo a trabajar, son productivos y también dedican tiempo para sus vidas; eso si debimos aprenderlo de ellos, pero lastimosamente nos quedamos con el modelo gringo de sentirnos culpables con el descanso y con el disfrute.  Esto hace una semana no habría pensado decirlo jamás!!!!!


Dos mensajes especiales llegaron también a mi esta semana, uno fue “Las vueltas dan mucha vida” y el otro “Perderse sin perder el rumbo”, este ultimo, el de perderse lo he practicado mucho aquí en Valencia, al principio media ciudad me ayudaba pero ya desarrollé la capacidad de perderme y encontrarme sola, así que creo que perder el miedo y mantener la mente abierta son las lecciones de la semana.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Y ENTONCES SURGE LA PREGUNTA: ¿VENDE MÁS EL MIEDO QUE EL AMOR?

Las emociones siempre han dominado de alguna manera la forma como los consumidores toman sus decisiones de compra, sin embargo últimamente  el miedo parece ser  el sentimiento que más moviliza a las masas. 

Hoy se llama Chicunguña, pero hace unos meses se llamó ébola y hace años se llamó AH1N1 y claro por tratarse de enfermedades generan miedo en la población, pero ese miedo es aprovechado por las marcas para popularizar productos que en otras circunstancias serian inútiles y por tanto no contarían con la aceptación del mercado. Así en su momento los geles sanitarios fueron impulsados gracias a la aparición del AH1N1, hoy los repelentes para mosquitos son muy importantes porque nos protegen de la picadura del zancudo que transmite la enfermedad, y aunque el repelente no es un producto nuevo, su uso se ha incrementado  gracias al miedo que genera enfrentarse a los dolores articulares y la fiebre propia del chicunguña.  Incluso en las redes sociales circula información que aumenta ese miedo con temas como que esta enfermedad es creada en un laboratorio o que terminaría generando traumas de por vida. Pero estos son solo ejemplos, pues a través del miedo se comercializan bloqueadores solares, jabones, cremas, gases pimienta, cercas, alarmas, seguros de vida y todo riesgo, vitaminas, etc.

Es cierto que las personas respondemos ágilmente a las emociones, pero hasta que punto  movilizar a las masas con miedo, puede ser una relación a largo plazo entre marca y consumidor?, que pasa cuando ese miedo se disipa?, se acaba entonces el argumento de venta?.  Esta es una reflexión importante pues si lo que se quiere es una relación duradera con los consumidores una emoción negativa como el miedo, no me va a permitir algún progreso al respecto, y es ahí donde se generan nuevos miedos, lo cual puede llevarnos a pensar en que la venta no es el producto o el servicio si no el miedo como tal; y claro como da resultado, lentamente se han ido desplazando otras emociones como el amor, la amistad y la solidaridad, que pueden generar recuerdos positivos que terminan reforzando la relación entre marca y consumidor, haciendo que se entiendan por largo tiempo y que incluso se pueda transmitir a futuras generaciones, pues finalmente lo que un día nos asustó,  no necesariamente tiene que impresionar a los nuevos consumidores.


Es por esto que vale la pena preguntarse, que tipo de estrategia  lleva la marca que represento?, pues a veces queda la impresión que no se esta construyendo futuro en las marcas, si no se esta creando reacción en el presente,  y eso a la larga no le aportará un crecimiento real al producto o servicio y obviamente no le permitirá una clara proyección para enfrentar a los nuevos consumidores.  Así las cosas, vale la pena preguntarse que se quiere si futuro o solo presente.

viernes, 14 de agosto de 2015

QUE RISA, UN FUNERAL!!!

 En menos de tres semanas he visitado dos veces una funeraria, lo cual para mí es todo un record, pues no soy amiga de las energías que estos sitios manejan.  Sin embargo tengo que aceptar que la llegada al lugar de velación despertó en mi el autocontrol que debo tener en estos lugares, pues no sé si es por los nervios, la mezcla de sentimientos o falta de cordura, lo que hace que muera de risa en unas honras fúnebres.    Y es que desde el re-encuentro con personas (porque seguro a un velorio llega más gente que a una fiesta), hasta el comentario fuera de foco, es motivo de risa.  Ahora no digo que la muerte sea motivo de risa, porque toda ella es dramática, sino que yo creo que por más dolor, aunque sea una risa se nos escapa (en mi caso el problema es crónico).

Mi última visita a una funeraria estuvo rodeada de confusiones (no sabia quien era quien, y eso que eran familia), de ejercicios de observación (las personas en un funeral son tristemente cómicas) y hasta encuentros casuales (y eso que hubo uno que no se finiquitó con éxito). 


Pero definitivamente la muerte siempre lo lleva a uno a la reflexión, pues para lo único fijo que tenemos en la vida no planeamos nada, y eso me llevó a pensar que cuando me muera no quiero ser velada, mejor que mis seres queridos inviertan el tiempo en un asado o  una tarde de té con galleticas y se rían, y si quieren pues también que lloren (jejeje).  Finalmente para mi morirse debe ser algo así como el regreso de unas vacaciones,  porque llega uno cansado pero divertido y con ganas de su casa y especialmente de su cama y su almohada;  sí,  definitivamente morirse debe ser como volver a la casa, con historias para contar y de pronto con cuentas por pagar, pero con esa sensación de volver a repetir y hasta riéndose de lo que un día nos hizo sufrir.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

2014: EL AÑO MAESTRO

Este puede ser el típico texto que uno escribe cuando se acaba un año y entra en balance, cuando se da cuenta que quedaron propósitos por cumplir y que estos se van a juntar con otros nuevos que van a engrosar la lista del año que viene.  Cuando se revisan las labores cumplidas y las cosas que pasaron , aquellas que no estaban presupuestadas y que sin embargo jugaron un papel importante a la hora de cumplir o no los propósitos planteados para el 2014, que ya se va.

Para mi este ha sido un año de muchas enseñanzas, donde he comprobado que, como dice el dicho, “la letra con sangre entra”, donde pude comprobar las dos caras de la moneda constantemente, donde cada alegría vino de la mano de una tristeza, donde cada triunfo, trajo también un fracaso. Nunca había vivido una dualidad extrema como la que trajo el 2014, pero creo que así es como se aprende y por eso y a pesar de todos los sentimientos encontrados, me siento feliz y agradecida con este 2014 peculiar; porque aprender no es fácil y pocos años me han dejado el aprendizaje tan claro como este año que se termina.

Como cosa  curiosa empecé el año subiendo la cima del Quininí y lo termine subiendo a la cima del cerro Guadalupe. cumplí un sueño que tenia pendiente y aprendí a hacer telares como una forma de canalizar mis energías.  Hablé por primera vez con un libro y debo decir que la experiencia fue maravillosa. También aprendí que el silencio es una forma autentica y emocional de comunicación. Conocí lugares nuevos y también gente que me ayudó, y otros que me siguen ayudando, en los cambios que este año trajo.  Re-aprendí a llorar y todavía sigo tratando de aprender a dormir la cantidad de horas que necesita un ser humano normal.


Ahora solo me queda decir, adiós 2014 gracias por abrir mis ojos a nuevos horizontes,  espero en el 2015 mantenerme atenta  a las señales y claro, seguir aprendiendo. 

jueves, 25 de diciembre de 2014

EL FUNNY FLIGHT

Hace varios días estaba en Medellín y debía tomar el vuelo de regreso a Cali, todo parecía normal y estaba fluyendo como se esperaba, pero como suele pasar en país del sagrado corazón de un momento a otro todo empezó a ir de manera…. Diferente. El avión estaba programado para salir a las 8:30 P.M. pero se reportó como demorado, pasó casi una hora y de repente escuche por casualidad al personal en tierra de Avianca preguntarse unos a otros y donde esta el avión? Aquí nos dicen que aterrizó hace media hora; en medio del desconcierto miraban la plataforma para reconfirmar una y otra vez que no había ningún avión parqueado y que en algún lugar del Aeropuerto Jose Maria Cordova estaba el aparato que nos habían asignado. Pasaron varios minutos, hasta que lo encontraron y nos pidieron cambiar de gate; al llegar a la nueva puerta de embarque, nos detuvieron en el pasillo a pocos pasos del avión porque… opsss no había tripulación. Con desconcierto desde la cabina de mando el piloto nos miraba y muy seguramente se preguntaba, Por qué no abordan???. Al fin, la persona encargada del gate informó que la tripulación no aparecía porque estaba encerrada en una oficina porque la chapa se había dañado y todos estaban ahí atrapados. Ya con tripulación y con varias horas de retraso, estábamos listos para partir, pero la ultima pasajera resultó con un numero de silla que ya había sido asignado a otra señora; después de indagar el personal en tierra descubre que las dos señoras son homónimas, es decir tienen el mismo nombre y los mismos apellidos y solo las diferencia el numero de cedula, aunque la aeronave estaba llena lograron ubicarla en una nueva silla. Finalmente partimos e iniciamos nuestro vuelo y como es costumbre el capitán saluda a sus pasajeros, pero en medio de su saludo nos informa que las condiciones climáticas están perfectas para cubrir nuestro vuelo Medellín –Bogotá, a lo que los pasajeros contestamos entre gritos y risas. El piloto dice entonces…. “Ehhhh, perdón estamos volando hacia Cali y … llegaremos Cali, gracias”, debo aclarar que no volvió a decir ni mu. En los 80’s una película llamada “Donde está el piloto” contaba la historia de un vuelo totalmente loco; lo que nunca imaginé es que un día me tocara experimentarlo en carne propia, pero luego recordé que en el país del sagrado corazón todo es posible.